Cultura, El Universo: Una institución que prioriza la formación artística en la ciudad

Atención: Esta noticia fue publicada el 14 de mayo 2012. Ten en cuenta que la información, precios o fechas de eventos pueden haber cambiado o ya no estar vigentes.
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Caputi lo define como un centro cultural que también posee un teatro, en el cual se realizan espectáculos. Pero remarca que la prioridad de la institución no son los espectáculos, ni la taquilla, sino el aspecto educativo. Y cita como ejemplo la labor formativa que realizan en las mañanas, en el esp... (Fuente: Cultura, El Universo)

Caputi lo define como un centro cultural que también posee un teatro, en el cual se realizan espectáculos. Pero remarca que la prioridad de la institución no son los espectáculos, ni la taquilla, sino el aspecto educativo. Y cita como ejemplo la labor formativa que realizan en las mañanas, en el espacio denominado Semillero, en el que se imparten clases de ballet, pintura y otras artes, de forma gratuita, a niños de escasos recursos económicos.

También como parte del Semillero existe un coro de niños, bajo la dirección del violinista y cantante Álex Rodríguez.

Una orquesta de cámara, dirigida por el maestro Iván Fabre, y la Escuela de Ballet, que dirige la maestra panameña Jéssica Abouganem, que contará con un cuerpo de ballet en el que los integrantes recibirán un sueldo, forman parte, asimismo, del Teatro Centro de Arte, que ahora ha incorporado a su nombre un eslogan: El Teatro de la Ciudad.

Esta frase es totalmente real, dice Caputi. Y con ella coincide Lourdes Andrade, la gerente de Marketing de la institución. Afirma que el Centro de Arte está ligado a la vida de la ciudad y de sus habitantes.

“Todos de alguna manera en los últimos años han tenido vinculación con el teatro, o porque estudiaron en el Semillero o porque acudieron a un espectáculo, o porque vieron algo allí”, afirma Matilde Ampuero, la jefa de Prensa.

La institución, que cuenta con un teatro principal, con capacidad para 869 personas y una sala experimental para 220, inició su temporada de verano –que complementa su labor formativa– con el concierto que ofreció el pasado viernes la Orquesta Sinfónica de Guayaquil. La agrupación dirigida por el maestro Davit Harutyunyan brindará allí un concierto mensual, que será gratuito.

El que brindará en junio el grupo sinfónico guayaquileño, adelanta Caputi, estará dedicado al fallecido maestro del piano Reinaldo Cañizares, como un homenaje a su labor y al impulso que le dio a la música en la ciudad.

Seminarios de ballet con profesores rusos y de teatro con el norteamericano Steven Ditmyer, de la escuela de actuación NeighborhoodPlayhouse, de New York, que estuvo el año pasado y que ahora retorna para continuar la enseñanza de la técnica Meisner a actores locales; y algunos montajes escénicos, como el ballet Blancanieves; la coproducción teatral El montaplatos, dirigida por Jaime Tamariz; y la obra Las criadas, bajo la dirección de Eduardo Muñoa, son algunas de las realizaciones que proyecta la institución para los próximos meses, así como su programación mensual denominada Encuentros, el espacio de apreciación de la ópera y los montajes de teatro infantil dominical.

Caputi enfatiza que la idea de formar un cuerpo de baile en el que sus integrantes tengan un contrato –a los bailarines se los seleccionará mediante audiciones–, se debe a su afán de profesionalizar el ballet.

Cree que si los bailarines reciben un sueldo, no tendrán que trabajar en otras actividades y podrán dedicarse ciento por ciento a su arte.

Señala que en Guayaquil hay mucha gente talentosa que no ha podido desarrollarse por el apremio que ha significado generar ingresos para su subsistencia.

Otro de sus proyectos es crear una escuela de teatro, para realizar producciones propias. Manifiesta que en ese sentido tiene mucha expectativa con Steven Ditmyer, pues anota que próximamente este maestro vendrá a continuar el trabajo con actores, que se inició el año pasado, y que como producto de los talleres realizará un montaje escénico.

Con sus 80 años recién cumplidos, Luisa Caputi se muestra optimista con la gestión de la Fundación Sociedad Femenina de Cultura, que ella preside, pero también sostiene que Guayaquil requiere de un distinto tratamiento tributario, que por ser actualmente tan oneroso, según afirma, impide la programación de espectáculos de jerarquía internacional.

Anota, asimismo, que la gestión cultural que realiza la institución se efectúa con el apoyo de la empresa privada. Una actividad que cuenta con la dirección artística de Mónika Cuesta.

Fuente: Cultura, El Universo

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